Los enlaces químicos son los sistemas que producen la unión entre átomos, moléculas o iones. Los átomos suelen unirse entre sí para formar moléculas aunque a veces se encuentran aislados (gases nobles o vapores de metales).
La teoría de Lewis, también llamada regla del octeto, explicaba los enlaces y decía que los átomos pierden o comparten electrones hasta adquirir la configuración electrónica del gas noble más cercano a ellos en la tabla periódica: 8 electrones en la última capa (capa de valencia) en la mayoría y 2 electrones en el H, He, Li y Be. Debido a la insuficiencia de esta teoría para explicar el enlace, aparecen 2 teorías más: la del enlace de valencia y la de los orbitales moleculares.
Dado que en el átomo existe una carga positiva (núcleo) y una carga negativa (corteza), cuando éstos se acercan para formar un enlace aparecen fuerzas atractivas y repulsivas:
Estos enlaces son los que se rompen y en el proceso de las reacciones químicas, tanto endotérmicas como exotérmicas, permiten la reorganización de los átomos y producen nuevas sustancias.